
Esta especie fue un intento de establecer una raza que se asemejara a los gatos representados en el arte egipcio antiguo, a partir de otro gato moteado nativo de creación natural. En 1968 se le dio reconocimiento de raza en Estados Unidos. Tiene una apariencia oriental pero con una figura más rechoncha, más parecida, a la del Abisinio que al Siamés.
El pelaje está moteado al azar. Sus mejillas están rayadas linealmente desde el ojo a lo largo del contorno de la mejilla y otra que se curva hacia arriba desde el centro de la mejilla. En la frente tiene una "M" definida y marcas de ceño que forman trazos entre las orejas y se extienden hacia abajo detrás del cuello y se difuminan en lunares alargados a lo largo de la espina.
Es un gato muy independiente, no le gusta llamar demasiado la atención, pero cuando quiere y necesita, demuestra mucho cariño y fidelidad con sus amos. Es de mediana sociabilidad y un muy buen cazador, lo que agudiza su independencia.
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