Aunque un gato suele ser menos revoltoso que un perro a la hora de viajar, debemos tomar en consideración ciertas medidas para hacer el viaje lo más agradable posible tanto para uno como para la mascota.Si vamos a realizar viajes cortos como ir a un campamento a la mañana y volver a la noche, debemos llevar al animal solo si se siente cómodo yendo al destino ya que todavía podemos usar la posibilidad de dejarlo encerrado en la casa con suficiente ventilación, agua y comida.
Si decidimos a llevar al gato, debemos colocar una rejilla que separe el asiento delantero y trasero, así el animal puede viajar en los asientos de atrás y se evitaran accidentes ya que el gato no podrá saltar hacia el conductor.
En viajes más largos, es necesario utilizar las jaulas de transporte. Lamentablemente los gatos pueden ponerse muy nerviosos en viajes largos donde deben estar con otros animales enjaulados, por lo cual es conveniente visitar a un veterinario que le recete un tranquilizante ligero para que este somnoliento a lo largo del viaje. Pero nunca se debe administrar más cantidad de calmantes que los recetados que puede matar a la mascota.
La jaula debe tener suficientes aberturas para una correcta ventilación y llevar un bebedero con agua y comedero con alimento que no se vuelque para que el animal se mantenga hidratado y alimentado a lo largo del viaje.
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