La mala oxigenación y nula filtración son problemas importantes que acarrean las peceras redondas, pero también lo son el poco espacio que esta tiene y la imposibilidad de mantener un buen régimen de cambios de agua.
El poco espacio que tienen estas peceras hace que los peces que se encuentran en ella no puedan desarrollarse completamente debido al poco lugar que tienen para nadar y extender sus aletas. Esto puede llevar a que sufran una enfermedad llamada “enanismo” y que no puedan desarrollar sus órganos y sufran problemas de salud y hasta la muerte.
Otro problema es que debido a la poca o nula filtración que ocurre en estas peceras, es necesario que se cambie el agua más seguidamente, por lo cual es más común que sucedan errores en los cambios u olvidos en cuanto a cloro y otros métodos de limpieza. Además estos cambios de agua estresan al pez.




