“No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.”
Edgar Allan Poe .
Después de quedar en una cita acuática, yéndose de luna de miel entre las lianas de la jungla en aguas apacibles de nuestras antípodas, las féminas ponen dos huevos (advertimos que puede variar el número) en un extraño nido que tuvo la ocurrencia de cavar instintivamente. Desde allí, saliendo sólo para peinarse y ponerse guapa, prepara la alimentación de sus crías que constará de…Sí, estimado lector, pero no de tetrabrick. Además de ovíparos son lactantes o galactívoros, o como se denomine a este tipo de seres ecléticos y casi alienígenas. Los ornitorrinquitos junior, haciendo su sonido característico (¿croac?), intentarán aferrarse a su madre con todo lo que conlleva (además de perder unos cuantos pelos). Lo curioso es que sólo tienen que lamer a su progenitora como si de una piruleta se tratase, ya que no tienen mamas como tal. Son más bien planas, pero sin complejos, aunque poco puedan hacer para defender sus queridos hijuelos más que cubrirlos con todo su cuerpo. En cambio, los aguerridos machos disponen totalmente gratis de un espolón de las rodillas hinchado con burbujeante veneno, de tal calibre que puede “atontar” a un ser humano que pase por ahí bastante tiempo. Y decimos “aguerridos” porque, como los hombres de la Humanidad se abalanzan entre sí por las damas más imponentes (el pan de cada día), los olímpicos ornitorrincos se pegan con garfios ponzoñosos en época de celo, por la doncella que libremente debe dejarse aparear por ellos de forma obligatoria.
Comen hasta reventar, o casi. Como grandes gourmets de bichos fluviales, como gusanos de río, renacuajos de río, plantas de río y cosas de río en general, comestibles y que puedan moverse, zampan con la boca ósea en los fondos arenosos, a ritmo de elefante, todo lo que puedan aprovechar e incluso lo que no, carga que guardan en sus mofletes como los hámsteres al lado de una colección de piedras que les sirven como trituradoras. Para cazar, disponen de un sensor de alta tecnología en el pico, que efectúa la electrolocalización de las sabandijas descubriendo los campos eléctricos que generan. ¿Parece ciencia ficción, verdad? Estos rarísimos animales no se contentan con algunos detalles extravagantes, no, quieren ser heraldos puros de la extrañeza. Analizar cada punto de su anatomía es, más que un ejercicio de zoología clásico, toda una muestra de geografía de contrastes.
Finalmente, una recomendación de tú a tú. Tener en casa a un monotrema de una altura semejante no sé si estará bien visto, sobre todo si no le rindes lo suficientes honores. Hablando en serio: cuando se introdujo el conejo común (del vulgo vulgaris) en la isla donde tienen hábitat los simpáticos castores-pato-monstruos que dan el título a este artículo, hubo un problema porque los roedores de largas orejas robaban las madrigueras a los demás. Para solucionar la plaga y la falla de la Mano Invisible del libre intercambio de animales se introdujeron zorros que devoraran a los conejos, convirtiéndose luego en una especie dominante que causó varapalos a la frágil ecología australiana. Vistos estos hechos, decimos con la verdad: “No conviertas tu país en un hervidero de ornitorrincos a no ser que tengas lobos, leones y bacterias antileones para evitarlo”.
Las partes del ornitorrinco:




esta muy bien que tengan videos del ornitorrinco.
Desearia que contaran con mas, gracias
ES UN ANIMAL MUY INTERESANTE EXCELENTES VIDEOS
sierto el onitorrinco es un animal muy interesante y que ademas es muy inteligente.
donde consigo uno
son egresivos?
Lo consigues en America valen 7800$ mi tia tiene 1
Los ornitorrincos son tan raros,y no se parecen nada al de phineas y ferb… =)