jueves 30 de octubre de 2008

Adistramiento de Caballos: Historia

Los orígenes del adiestramiento de caballos hemos de buscarlos en la Edad Media, cuando las caballerías europeas empezaron a practicar ejercicios con el fin de mejorar el manejo del caballo e incrementar la competración entre el jinete y el caballo dando lugar a lo que en la actualidad conocemos como Doma Clásica.

Con el tiempo aquella primitiva disciplina se fue desarrollando hasta crearse lo que hoy conocemos como las altas escuelas. Las primeras se crearon en las cortes renacentistas con tres estilos diferentes: la alta escuela Española de Viena (fundada en 1572), la Portuguesa de Marialva (fundada por Felipe IV en el siglo XVII) y la Francesa de Versalles (fundada por Luis XIV en el siglo XVII) y después, la Cadre Noir de Saumur.

En las dos primeras primaba el control y el alto grado de compostura, mientras que la francesa se caracterizaba por un estilo más ligero y el paso alto. Todas estas escuelas se crearon para que los oficiales de caballería aprendiesen o perfeccionasen la monta.

En ellas, la tradición clásica de la doma está considerada como forma de arte. Las tradiciones de los grandes maestros que originaron lo que hoy conocemos por doma clásica siguen mantenidas vivas actualmente en las escuelas anteriormente citadas, que aún siguen en activo, o en nuevas escuelas, como la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en Jerez, fundada por Don Álvaro Domecq Romero, considerándole por ello una de los mayores impulsores de la doma clásica en España.

domingo 26 de octubre de 2008

La Doma Clásica: FInalidad

La disciplina de la Doma Cláisica tiene por objeto el desarrollo del caballo mediante un entrenamiento a través del que el jinete consigue que que el caballo realice todas sus órdenes con armonía, equilibrio y actividad. El caballo se vuelve tranquilo, elástico, ágil y flexible, a la vez que se hace más confiado y atento a las órdenes del jinete, llegando a formar con él un binomio perfecto.

Según el Artículo 401 del Reglamento de Doma 2008 de la RFHEE, estas cualidades se ponen de manifiesto por:

- La franqueza y la regularidad de los aires. - La armonía, la ligereza y la facilidad de los movimientos. - La ligereza del tercio anterior y el remetimiento de los posteriores cuyo origen es debido a una impulsión, siempre activa. - La sumisión a la embocadura con una descontracción total y sin tensión ni resistencia alguna.

- El caballo da así la impresión de manejarse por sí mismo. Confiado y atento, obedece generosamente las indicaciones de su jinete, permaneciendo absolutamente derecho en todos los movimientos en línea recta y ajustando su incurvación a las trayectorias curvas.

- Su paso es regular, franco y suelto. Su trote es libre, elástico, regular sostenido y activo. Su galope es regular, ligero y cadenciado. Las caderas deben siempre mostrarse activas a la menor indicación del jinete y por su acción, animan también a todas las partes del caballo.

- Gracias a su impulsión, siempre despierta, y a la flexibilidad de sus articulaciones, que ninguna resistencia paraliza, el caballo obedece de buen grado y sin dudar, y responde a las ayudas con calma y precisión, manifestando un equilibrio natural y armonioso, tanto físico como mental.

- En todo su trabajo, incluso en la parada, el caballo debe estar “en la mano”. Se dice que un caballo esta “en la mano” cuando el cuello está más o menos elevado y arqueado según el grado de doma y la extensión o reunión del aire, y acepta la embocadura con un contacto ligero y suave y una completa sumisión. La cabeza debe permanecer en una posición estable y, por regla general, ligeramente por delante de la vertical, con una nuca flexible y en el punto más alto del cuello, y el caballo no opone ninguna resistencia a su jinete.

- La cadencia se aprecia en el trote y el galope, y es el resultado de la propia armonía que muestra un caballo cuando se mueve con regularidad bien marcada, impulsión y equilibrio. La cadencia debe mantenerse en los diferentes ejercicios de trote o de galope y en todas las variaciones de estos aires.

- La regularidad de los aires es fundamental en Doma Clásica.

lunes 20 de octubre de 2008

El Caballo Westfaliano


Como suele suceder con las razas de caballos alemanes, el Westfaliano recibe el nombre de la región de donde es originario: Nordrehein-Westfalen, en el extremo nororiental de Alemania. Para que un caballo sea considerado como Westfaliano, el caballo tiene que haber nacido en esta zona y ser descendiente de una yegua registrada en el libro oficial. Esta raza fue muy popular durante los siglos XVIII y XIX. En el siglo XX la adición de sangre de Hannoveriano contribuyó a hacer de esta raza un caballo deportivo, y durante la década de los setenta, ya se había convertido en una de las mejores razas de caballos de compertición del Mundo.

Hoy es la segunda raza más famosa de Alemania, después del Hannoveriano, y se utiliza para los saltos de obstáculos, para doma clásica, concurso completo y para enganche, se usa también como caballo de silla en general. Estos caballos destacan por su inteligencia y audacia.

Los caballos de raza Westfaliano son más pesados y robustos que los de raza Hannoveriano. Su cara denota inteligencia, con los ojos perfectamente separados. Poseen un cuello bien musculado que va unido a un cuerpo amplio. Los posteriores son uy poderosos, aunque a veces pueden ser un tanto planos.

La alzada de los caballos Westfalianos es de entre 1,70 y 1,76 metros y su capa puede presentar cualquier tonalidad lisa.

martes 14 de octubre de 2008

El Poni Shetland


El Poni Shetland, originario de las Islas Shetland, es una de las razas de ponis más robustas, consecuencia de las adversidades que ha tenido que pasar en las tierras del norte de Escocia. Su fortaleza es tal que está considerado como una de las razas equinas más potentes que existen. Debido a esa fortaleza ha sido empleado en los trabajos agrícolas para convertirse más tarde en una montura perfecta para los los niños. A su gran fuerza y robustez se une, como otra característica dominante en esta raza de ponis su gran vitalidad.

El Poni Shetland tiene un doble pelaje que es impermeable a la lluvia y el viento. Su melena larga y gruesa le mantienen caliente, imprescindible si tenemos en cuenta las bajas temperaturas de las islas de donde es originario. Tienen dos capas según la estación. La de invierno es doble e impermeable y la de verano es corta y con brillo. Su cabeza suele ser pequeña y bien proporcionada.

viernes 10 de octubre de 2008

El caballo Criollo

Los caballos criollos tienen su orígen en Argentina y Perú, si bien desde hace ya unos 300 años se cría en todo el sur del continente americano con excelentes resultados. El origen de esta raza de caballos proviene de los cruces entre los caballos traídos por los conquistadores españoles, entre los cuales cabe destacar los árabes, bereberes y andaluces.

El caballo criollo es el animal preferido en casi toda Sudamérica, valorándose sobre todo su robustez, tenacidad y condiciones para el trabajo con rebaños.

Con una altura de la cruz: de entre 135 y 150 centímetros, sus capas predominantes son leonado, con raya de mulo dorsal aunque también puede presentar otros colores, principalmente claros, pero siempre con la raya de mulo y las crines negras. Sus extremidades presentan rayas similares a las de las cebras. Como rasgos físicos destacan también su cabeza larga y recta, unas orejas rectas y tensas, cuello robusto y fuerte, hombros profundos y musculosos, pecho amplio, grupa redondeada y musculosa y extremidades cortas y robustas.

martes 7 de octubre de 2008

La estructura ósea de los caballos


La actual configuración de los huesos de los caballos es el resultado de una profunda evolución sufriendo modificaciones óseas importantes como un aumento de su tamaño y en especial de sus extremidades, los dedos que los prehistóricos caballos presentaban se ha reducido a un solo rodeado de un material córneo llamado casco o vaso.

En lo que respecta a las extremidades delanteras el cúbito y radio se han fusionado dando lugar a un único hueso, al igual que ha sucedido con la tibia y el peroné lo que impide que pueda girar lateralmente las manos y pies.

Los huesos de la cabeza del caballo son largos, y los de la cara tienen el doble de longitud que los del cráneo. La mandíbula también es larga y posee una superficie ancha y aplanada en la parte inferior de la zona posterior. Los caballos tienen un mínimo de 36 dientes (12 incisivos y 24 malares) ya que la mayoría de los machos cuentan además con 4 caninos. La columna vertebral está compuesta por 51 vértebras.

sábado 4 de octubre de 2008

Caballos salvajes

Los caballos salvajes estaban muy extendidos por toda Europa y Asia. Viven en manadas que normalmente están compuestas por yeguas y potrillos, dominados por un macho. Al ser animales sociables, se valen de sus expresiones tanto de cara como de cuerpo para comunicarse.

El instinto que guía a los caballos salvajes es muy fuerte y condiciona su comportamiento. También son capaces de diferenciar sabores como dulce, amargo, salado y ácido.El caballo salvaje se sitúa sobre en tres patas para descansar. Ese instinto le viene de muy atrás, cuando corrían el peligro de ser atrapados por otro animal en la noche.

Cuando está en celo, la yegua enseña los dientes al macho, manteniendo sus orejas erguidas y la cola a un lado. La gestación dura aproximadamente once meses. El recién nacido tiene el nombre de potro hasta que cumple los cuatro años siendo la esperanza de vida media en el caballo es de unos 20 años, aunque 30 y 40 suelen ser también frecuentes.


jueves 2 de octubre de 2008

Babieca: Un caballo de leyenda


Babieca fue el caballo del hidalgo y guerrero castellano Rodrigo Díaz de Vivar conocido como el Cid campeador y que llegó a dominar prácticamente todo el oriente de la Península Ibérica, a finales del siglo XI.

Aunque su raza no está clara, algunos dicen que se trataba de un caballo andaluz blanco. Otros, sin embargo, creen que era de origén leonés, concretamente de la comarca de Babia (de ahí su nombre Babieca). Otras fuentes citan que tal nombre le viene por ser un ejemplar de mal porte, feo en apariencia, ya que "Babieca" es una antigua expresión que en castellano significa "feo, tonto o soso". En el segundo caso, probablemente fuera un caballo de raza asturcona.

Le fue regalado por el rey Alfonso VI de León y Castilla como recompensa a sus servicios. Dicen algunos textos que al elegir a ese caballo, su tío exclamó ¡Babieca! y le pidió que eligiera otro caballo de sus establos. Sin embargo, el Cid le puso ese nombre, y se quedó con él, pues consideraba que a pesar de no ser un caballo vistoso, valía más que los hermosos caballos que estaban en la cuadra.

Realmente, la procedencia de Babieca no está clara, de hecho José Amador de los Ríos da una versión diferente a la del cantar. Según él, fue el padrino del Cid quien le ofreció que escogiera un potro de sus yeguas francesas; y al ser el elegido un ejemplar feo y sarnoso, le increpó: "Mal escogiste babieca!"; a lo que Rodrigo respondió: “Babieca se llamará y será buen caballo”. Bien le entrenó que aún sin riendas le gobernaba y enderezaba donde quería. También le impuso a que no se detuviese en la carrera cuando descargaba el golpe contra los moros. Sin embargo, si atendemos a lo escrito en el cantar, hallamos varios términos que podrían apostar por su procedencia sevillana; Pablo Gredilla interpreta “caballo corredor” con procedencia árabe, teoría apoyada desde el Carmen Campidotoris: “corre más que el viento y salta mejor que un venado”. Pero también aparece el término “caballo grueso y corredor”, características que solo reúne el español, que sería el actual andaluz, de airoso andar y potente empuje. La verdad podría encontrarse en el equilibrio entre ambas, es decir, Babieca tendría sangre árabe y española; esto sería posible ya que en siglos anteriores se habían exportado ejemplares de genética española/andaluza al norte de África como elemento mejorante y ya en la época del Campeador, el resultado no se distinguía de las sangres puras.